Saber cómo medir tus progresos en el gimnasio te permite comprobar si tu entrenamiento está funcionando y qué conviene revisar. Para ello, no basta con mirar la báscula: hay que comparar datos relacionados con tu objetivo, como las repeticiones que realizas, tu rendimiento cardiovascular o el control de los movimientos. La clave es observar la evolución durante varias semanas, no juzgar una sesión aislada.
Además, una mejora no siempre significa levantar más peso. Puedes completar el mismo ejercicio con mejor técnica o terminar una sesión habitual con menos sensación de esfuerzo. Lo importante es medir aspectos comparables y darles una interpretación adecuada.
EGYM facilita consultar la evolución del entrenamiento
Qué indicadores muestran un progreso real en tus progresos
Los indicadores deben responder a lo que buscas conseguir. Por ejemplo, si tu objetivo es aumentar la fuerza, la carga y las repeticiones tienen más utilidad que los kilómetros recorridos en cinta. En cambio, para mejorar la resistencia necesitarás otras referencias.
Fuerza:…